Su muerte fue confirmada por fuentes cercanas a la familia, aunque no se han revelado detalles sobre las causas. Tenía 71 años.
Álvaro Mangino Schmid, uno de los 16 sobrevivientes de la Tragedia de los Andes en 1972, falleció este sábado en Montevideo, un día antes de cumplir 72 años.
Su familia confirmó la noticia, aunque no se han brindado detalles sobre las causas del fallecimiento. El año pasado, Mangino había contado que aún sufría complicaciones derivadas de una neumonía que le había costado superar.
Una decisión que cambió su destino
Con apenas 19 años, Mangino no formaba parte del equipo de rugby Old Christian, pero fue invitado a último momento por el capitán Marcelo Pérez del Castillo. “Fui por dos amigos con los que nos veíamos bastante en esa época, eran del Christians… Yo tampoco iba a ir, pero me llamó Marcelo Pérez, me hizo ir a la casa y me convenció”, recordó en una entrevista, relatando cómo estuvo a punto de no abordar el fatídico vuelo.
72 días en la Cordillera
Tras el accidente, Mangino sufrió fracturas de tibia y peroné izquierdo, lo que lo obligó a permanecer en hamacas improvisadas durante su estadía en la montaña. Después de 72 días de lucha por la supervivencia, fue rescatado junto a otros 15 compañeros.
Una vida marcada por la resiliencia
Después de la tragedia, se casó con Margarita Arocena, con quien tuvo cuatro hijos. Se formó como técnico agropecuario, fue empresario y dedicó parte de su vida a compartir su experiencia en conferencias.
Su último adiós a la Cordillera
El año pasado, Mangino compartió en Instagram una imagen de su última visita al lugar del accidente. “Esta foto me la sacaron en el campamento base después de subir por última vez al lugar del accidente… Me gusta pensar que era una señal de mis amigos que se quedaron en la montaña, de que estaban contentos de que los habíamos ido a visitar”, escribió.
En el mismo posteo, reveló sus problemas de salud: “Estoy con algunos problemas de salud porque me agarré una neumonía en enero y me está llevando más tiempo recuperar capacidad pulmonar”.
Su legado y su historia de supervivencia seguirán siendo recordados en todo el mundo.







