El representante de La Libertad Avanza dividirá su tiempo entre su rol como portavoz y la campaña electoral. El oficialismo busca marcar los “excesos” de la gestión de Jorge Macri y medir fuerzas de cara a las elecciones nacionales.
La jefa de campaña de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez, ultima detalles del cronograma que llevará al vocero presidencial, Manuel Adorni, a recorrer los barrios porteños hasta el 16 de mayo, fecha de cierre de campaña previa a los comicios del 18.
Designado por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal estratega del espacio, Adorni combinará su agenda electoral con su tarea como portavoz de Javier Milei. Sin embargo, su entorno asegura que no modificará su estilo: “Seguramente participe en distintas actividades, pero va a ser él. No lo van a ver en cosas muy armadas. Es genuino y seguirá así”, señalaron a Noticias Argentinas.
Desde Casa Rosada destacan su autenticidad y lo consideran el candidato más adecuado para representar al presidente en una elección que dejó de ser meramente local para transformarse en una disputa de poder entre partidos. “Es el que mejor representa al Presidente”, afirman fuentes del oficialismo.
La decisión de postular a Adorni surgió tras un extenso debate entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo. Se evaluaron encuestas que lo posicionaban como el candidato con mayor apoyo y menor nivel de rechazo, además de su capacidad para enfrentar potenciales debates con la oposición.
En el proceso de selección también se analizaron otras figuras del gabinete, como la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, considerada una posible candidata nacional; la titular de Capital Humano, Sandra Pettovello, destacada por “destapar curros”; y el ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, quien estuvo en la mira para acompañar la lista. Finalmente, ninguno de ellos fue incluido en la nómina.
El oficialismo es consciente de que el 18 de mayo se jugará más que la disputa por las bancas en la Legislatura porteña. A diferencia de la elección de constituyentes en Santa Fe a principios de año, esta será la primera gran prueba electoral del gobierno de Milei. El resultado no solo definirá el equilibrio de poder en la Ciudad, sino que también impactará en las negociaciones de cara a las elecciones nacionales.







