Durante una recorrida por barrios porteños, Alejandro Kim escuchó de boca de vecinos, comerciantes y emprendedores lo que muchos sienten pero pocos dicen en voz alta: “La Ciudad está sucia, desordenada y abandonada”.
Las quejas se repitieron con fuerza: inseguridad creciente, calles sin limpieza, falta de control, y sobre todo, una gran ausencia del Estado.
“Esto no es una Ciudad: es un sálvese quien pueda”, resumió uno de los comerciantes con el que conversó el candidato. Frente a ese panorama, el candidato de Principios y Valores fue claro: “Tenemos que peronizar la Ciudad. Eso significa presencia del Estado, humanidad, orden y dignidad para todos. No puede ser que los vecinos vivan rodeados de basura y miedo, mientras los que gobiernan miran para otro lado”.
Para Kim, el modelo porteño fracasó en garantizar lo básico: vivir con seguridad, limpieza y respeto. “La Ciudad más rica del país no puede seguir pareciendo una zona liberada. Necesitamos recuperar el orden, pero con sensibilidad”, aseguró el candidato a legislador porteño.







