El tenista argentino mantuvo una relación especial con la Cabeza visible de la Iglesia , y ha trascendido el ámbito deportivo. Desde un rosario bendecido que fue robado hasta una foto enviada antes de una operación, han compartido momentos significativos.

Este vínculo comenzó cuando Del Potro, conocido por su fe, solicitó la bendición del Papa antes de un importante partido. Con el paso de los años, este afecto ha crecido, y el tenista argentino ha encontrado apoyo en el pontífice en los momentos más difíciles de su carrera.

A través de gestos sencillos pero profundos, como la foto enviada antes de una operación, el cariño entre ambos ha sido evidente. El Papa Francisco se ha mostrado como un apoyo constante en la vida de Del Potro, más allá de las canchas.

Esta relación ha trascendido la simple figura de mentor y discípulo, convirtiéndose en una amistad genuina que ha ayudado al tenista a superar diversas dificultades personales y profesionales. Ambos comparten una profunda espiritualidad que ha fortalecido aún más este vínculo.