Claudio Petris, camarista en Esquel y presidente de la Asociación de Magistrados de Chubut, fue señalado por una investigación que lo vincula con maniobras ilícitas, escándalos sexuales y enriquecimiento oculto.
Una investigación periodística sacudió al Poder Judicial de Chubut al denunciar al juez Claudio Alejandro Petris por “abuso de poder”, corrupción, direccionamiento de causas y coerción sexual. Según el informe, Petris habría ocultado antecedentes disciplinarios y utilizado testaferros, incluido un joven vulnerable a cuyo nombre puso un Mini Cooper de lujo que seguía usando con cédula azul.
El juez, que además preside la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales del Chubut, está vinculado a fallos favorables para allegados como el exfutbolista Aldo Duscher, ausencias injustificadas en su cargo, y una expansión patrimonial llamativa: posee propiedades y bienes sin respaldo fiscal, muchos a nombre de familiares pero con usufructo personal.
El aspecto más delicado de la denuncia incluye testimonios de presuntas víctimas de “abuso sexual” y amenazas como “te pongo droga y te denuncio”. La investigación, respaldada por audios y documentos, será presentada a la Justicia si se formaliza un requerimiento. Mientras tanto, crece el silencio institucional y el temor dentro del foro judicial.







