La artista británica vivió una intensa agenda porteña: dos shows con entradas agotadas en River, una visita al Malba, una noche en La Bombonera y una despedida entre fanáticos en Palermo. Su paso por Buenos Aires combinó música, cultura y emoción popular.
Después de dos presentaciones multitudinarias en el estadio Monumental, Dua Lipa disfrutó de unos días de descanso en Buenos Aires antes de continuar su gira sudamericana. La cantante sorprendió a todos al asistir al Superclásico en La Bombonera, donde fue recibida por Juan Román Riquelme y recibió una camiseta de Boca Juniors personalizada. La escena, registrada por miles de celulares, se volvió viral en minutos.
Su estadía porteña incluyó además una visita al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), donde recorrió las salas dedicadas al arte moderno y posó frente a obras de Frida Kahlo, Antonio Berni y Tarsila do Amaral. El museo celebró su paso en redes con la frase “Dua y Frida”, acompañada de imágenes que rápidamente se llenaron de likes y comentarios de admiradores.
Fiel a su espíritu curioso, Dua Lipa también exploró la gastronomía local. Probó platos en reconocidos restaurantes de Palermo y Villa Crespo y cerró su paso por la ciudad en El Preferido, donde su llegada generó un verdadero caos de fanáticos en la vereda. A pesar del operativo de seguridad, la artista se detuvo a saludar, tomarse fotos y agradecer en español.
Antes de despedirse rumbo a Chile, la cantante publicó un mensaje que sintetizó su conexión con el público argentino: “Gracias por la pasión y el amor de siempre”. Su paso dejó en claro que Buenos Aires se ha convertido en una de sus paradas favoritas, un lugar donde el arte, la música y el fervor popular se mezclan con naturalidad.







