La declaración jurada presentada por Claudio Tapia ante la Provincia de Buenos Aires expone bienes con valuaciones mínimas, ingresos elevados por cargos en Ceamse y Conmebol, y viáticos millonarios de la AFA. El documento surge en medio de denuncias por una mansión en Pilar supuestamente vinculada al dirigente y allanamientos a una financiera cercana.

La radiografía patrimonial de Claudio “Chiqui” Tapia volvió a abrir interrogantes sobre el verdadero nivel de riqueza del presidente de la AFA. Su declaración jurada, presentada en julio ante la Provincia de Buenos Aires —donde preside el Ceamse desde su designación por Axel Kicillof—, muestra seis propiedades con valores fiscales irrisorios, dos vehículos y casi 800 millones de pesos anuales en ingresos provenientes del Ceamse y la Conmebol. En contraste, asegura no percibir salario por su rol al frente del fútbol argentino.

El documento detalla propiedades en Buenos Aires, San Juan y la Ciudad de Buenos Aires, todas con valuaciones oficiales que, sumadas, no alcanzan los 50 millones de pesos. La ausencia de datos clave —como metros cuadrados, fechas de adquisición o valuaciones reales— dificulta estimar su patrimonio verdadero, justo cuando avanza una denuncia de la Coalición Cívica por una supuesta mansión en Pilar atribuida a presuntos testaferros del dirigente. Tapia, por su parte, declara apenas dos vehículos y la venta de un tercero por 44 millones de pesos, sin mayores precisiones.

Sus ingresos financieros también llaman la atención. Tapia declaró más de 130 millones de pesos por intereses de plazos fijos y diferencias de cambio, pese a no informar ahorros ni depósitos en entidades bancarias. A esto se suman 30 millones de pesos en viáticos recibidos por parte de la AFA en sus viajes como máxima autoridad, incluidos los vinculados a la Selección. No registra deudas ni acreencias, y afirma bajo juramento que la información es completa y fidedigna.

La falta de claridad en las valuaciones y el contexto de denuncias que lo rodea mantienen bajo escrutinio el patrimonio del hombre más influyente del fútbol argentino. Mientras avanza la investigación sobre sus supuestos nexos con una lujosa propiedad en Pilar, su declaración jurada deja más interrogantes que certezas.