El gobernador bonaerense se pronunció sobre la necesidad de revisar los errores del pasado dentro del peronismo. En un mensaje directo a la interna, remarcó que “no se puede tachar de traidor al que no piensa igual” y subrayó la importancia de construir unidad real en el gobierno.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, envió este jueves un mensaje directo al interior del peronismo al plantear la necesidad de “discutir para mejorar” y evitar “tachar al que no piensa igual de traidor”. Si bien aclaró que su postura “no es contra nadie”, remarcó que es momento de hacer autocrítica y revisar las fallas del pasado.
“Gobernó el antiperonismo, el macrismo, Juntos por el Cambio (JxC), que eran todos y les fue mal. Después, por mérito nuestro se le ganó la elección en unidad y estábamos con la construcción de una unidad que nos permitiera superar la experiencia del gobierno de (Mauricio) Macri”, expresó Kicillof durante el cierre del plenario de Barrios de Pie, realizado en el Teatro Argentino de La Plata.
En su intervención, el mandatario reconoció que la gestión del Frente de Todos “salió mal” y asumió parte de responsabilidad: “Quiero tomarlo como una autocrítica. Después de esa experiencia fallida, lo que corresponde es deliberar, tener autocrítica y discutir. ¿Por qué, para pasar factura? No”, afirmó.
“Creo que es un tema de futuro discutir qué nos pasó y que no anduvo bien para no repetirlo. Es lógico, evidente y no es contra nadie. Hay que discutir para mejorar. No se puede no dar una discusión después de lo que pasó”, insistió.
También se refirió a los cuestionamientos recibidos por parte de Cristina Fernández de Kirchner en 2023, en plena puja interna por la conducción del PJ: “Tirarse agresiones y acusar es un papelón y es parte de lo que pasó en la etapa anterior”, lanzó.
“Pretendo tener una discusión fraternal y compañera. Poder solucionarla y no repetir lo que pasó. Y contener a todos los sectores que se sintieron excluidos y se fueron”, manifestó Kicillof, en un gesto hacia los sectores disconformes dentro del peronismo.
A modo de balance, el gobernador consideró que la administración del Frente de Todos “fue un gobierno sin decisión y sin autoridad”, y sostuvo que la próxima etapa del peronismo requerirá “decisiones fuertes”.
“Se necesita autoridad y saber cuáles son esas decisiones. Eso también es importantísimo”, remarcó.
Recordó además que la unidad de las distintas corrientes del peronismo permitió ganar en 2019, aunque señaló que eso no se tradujo en una gestión cohesiva: “No es solo la unidad de un frente electoral para ganar las elecciones. Es después la unidad de una coalición de gobierno. El gobierno también tiene que funcionar en unidad”, argumentó.
Finalmente, subrayó la necesidad de construir una fuerza que respalde con solidez a un futuro gobierno peronista:
“Hay que hacerlo antes de llegar ahí. Lo peor que nos puede pasar es llegar y decir ´¿Y ahora qué hacemos?´”, advirtió, en medio de las tensiones internas entre el kirchnerismo, el massismo y otros sectores del PJ por el calendario electoral.
Mientras tanto, el intento de suspender las PASO volvió a naufragar en la Cámara de Diputados, aunque se prevé que los distintos espacios peronistas retomen el debate el próximo martes.







